De Estambul a Mersin.
Llego el desayuno y llegaron finalmente las caras de las personas que conocía, solo por su voz, 17 nuevas caras, lo difícil son los nombres. La mayoría ya se conocían, incluso habían cenado o salido juntos, yo fui el penúltimo en llegar, Cindy de China, fue la última.
La recepción fue bastante calidad, aderezada de un excelente desayuno turco. El cual disfrute mucho, después de eso salimos a caminar un rato, primero Taksim, luego rumbo al palacio de Dolmabahçe, luego por Korokoy y de regreso al hotel, fue una hora de caminata, pues venia el check out y la salida hacia el aeropuerto.
Ya todo el grupo llegamos al aeropuerto, nos registramos y esperamos el vuelo, aprovechando para platicar y conocernos. Luego el vuelo sin novedad y finalmente Adana, luego una hora de camino en camion hacia Mersin, donde finalmente llegamos, nos hospedamos y bajamos a cenar.
La cena como era de esperarse, riquísima, luego ir a dormir.
Llego el desayuno y llegaron finalmente las caras de las personas que conocía, solo por su voz, 17 nuevas caras, lo difícil son los nombres. La mayoría ya se conocían, incluso habían cenado o salido juntos, yo fui el penúltimo en llegar, Cindy de China, fue la última.
La recepción fue bastante calidad, aderezada de un excelente desayuno turco. El cual disfrute mucho, después de eso salimos a caminar un rato, primero Taksim, luego rumbo al palacio de Dolmabahçe, luego por Korokoy y de regreso al hotel, fue una hora de caminata, pues venia el check out y la salida hacia el aeropuerto.
Ya todo el grupo llegamos al aeropuerto, nos registramos y esperamos el vuelo, aprovechando para platicar y conocernos. Luego el vuelo sin novedad y finalmente Adana, luego una hora de camino en camion hacia Mersin, donde finalmente llegamos, nos hospedamos y bajamos a cenar.
La cena como era de esperarse, riquísima, luego ir a dormir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario